El blog de Ciril Rozman

La excelencia en las profesiones sanitarias

Posted by blogderozman en enero 5, 2010

En alguna ocasión futura me referiré a  Humanitas – Fundación Medicina y Humanidades Médicas (FMHM), creada y presidida por mi querido amigo Sr. José A. Dotú. Hoy deseo analizar brevemente  el Tema del Mes-On line que publicó dicha Fundación el 21 de Noviembre de 2007. Lleva por título el enunciado y su autora es la Dra. Victoria Camps Cervera, Catedrática de Filosofía Moral y Política de la Universidad Autónoma de Barcelona.

Según la autora, la acepción habitual de la excelencia profesional está relacionada con la competencia científica y técnica, con la posesión de unos conocimientos y un conjunto de habilidades específicas. Un buen profesional sería, ante todo, un experto, y no alguien comprometido con lo que hace y, por extensión, con la sociedad en general. Tal acepción pone de manifiesto un reduccionismo y una simplificación característica de un mundo que valora los comportamientos de las personas por los resultados más que por los principios a los que deberían atenerse y servir. La idónea formación científica y técnica es el primer deber moral en cualquier profesión, pero no el único. La excelencia técnica debe ir acompañada del compromiso ético, lo cual es particularmente cierto en el caso de las profesiones sanitarias. La excelencia tiene que ver con una amplitud de miras del profesional hacia la ética, con la sensibilidad humana hacia las personas, más allá de la competencia científica y técnica que se le supone y se le exige justamente al experto.

En los primeros textos de ética médica, los de Hipócrates y de Confucio, se repiten dos objetivos. Por una parte, el bien del enfermo y, por otra, la colaboración con los demás profesionales. A partir de estos grandes principios cabe desarrollar la excelencia ética, la cual consiste en la adquisición y puesta en práctica de una serie de virtudes que la autora esquematiza en las siguientes:

Benevolencia

Respeto

Cuidado

Sinceridad

Amabilidad

Justicia

Compasión

Integridad

Olvido de uno mismo

Prudencia

Y según ella, de todas las virtudes detalladas, la central sigue siendo la prudencia. “Ni las leyes ni los códigos deontológicos son operativos cuando falta la voluntad del sujeto de recoger el auténtico espíritu de los mismos y aplicarlos adecuadamente en cada caso. Eso es lo que les pedía Aristóteles al político, al juez y al médico prudentes, esto es, virtuosos, excelentes. El prudente es aquel que posee una sabiduría  práctica por la que conoce cuál es en cada caso el bien del paciente, único fin de las profesiones sanitarias”.

Recomiendo encarecidamente a todos los licenciados en Medicina la lectura detenida de este importante artículo. Y les emplazo a que alcancen una auténtica excelencia profesional, consistente en una magnífica preparación científica y técnica, a la par que en la adquisición de virtudes necesarias para su ejercicio.

2 comentarios to “La excelencia en las profesiones sanitarias”

  1. Fernando jiménez said

    Gracias, maestro por sus comentarios y aportaciones
    desde Lanzarote, este sencillo médico de pueblo ahora metido a internauta
    necesita de su sabiduria y experiencia para seguir mejorando día a día
    Gracias, por existir (como diría un amigo argentino)

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